En una breve conferencia de prensa, el presidente de Brasil, Michael Temer, aseguró que no va a renunciar, en medio del escándalo que protagoniza por las supuestas grabaciones en las que él mismo habría avalado el pago de una coima a cambio del silencio del exdiputado Eduardo Cunha, uno de los condenados por el escándalo de corrupción del Lava Jato.

“Quiero conocer el contenido de las grabaciones en las que se me cita. Ya lo solicite al supremo (…) pero hasta ahora no lo conseguí”, disparó en una breve conferencia de prensa. Esta tarde, la prensa brasileña lo daba por renunciado.

“No renunciaré, sé lo que hice. Exijo una investigación plena y rápida”, afirmó el mandatario.

“En ningún momento autoricé que pagasen a quienquiera que fuera, no compré el silencio de nadie ni autoricé que usasen mi nombre de manera indebida”, aseguró Temer.

En la conferencia de prensa, también lanzó un duro cuestionamiento a la Justicia: “Quiero conocer el contenido de las grabaciones en las que se me cita. Ya lo solicité al supremo (tribunal de Justicia), pero hasta ahora no lo conseguí”.

“La investigación será el lugar en el que van a surgir todas las explicaciones”, argumentó, durante una exposición de apenas unos minutos en la que no respondió preguntas y en la que, al margen de esas breves declaraciones sobre el escándalo que sacude a Brasil, sólo llamó a “no tirar a la basura (…) todo el inmenso esfuerzo de sacar al país de la mayor recesión” en años.

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