Sigue adelante el juicio al ex intendente Sergio Salgado (41), quien gobernó a Santa Rosa durante casi diez años y que se fue de la intendencia cercado por denuncias judiciales por su manejo de la comuna.

Pasan las jornadas y se acumulan las pruebas en contra de Salgado y del puñado de ex funcionarios que también están acusados. El ex intendente debe responder por cuatro causas distintas y en algunas de ellas, como el caso de la administración que hizo la comuna de la playa de estacionamiento de La Salada entre 2013 y 2016, las pruebas resultan numerosas.

“El manejo del dinero que generó la playa de La Salada y que durante años administró la comuna, nunca pasó por Rentas y entonces, no se sabe cuánto dinero entró, ni qué destino tuvo”, explica el ex concejal demócrata, Antonio Ponce, uno de los grandes denunciantes de la gestión de Salgado.

“Pero además, lo que confirma la gravedad del asunto es que el acuerdo que tuvo Salgado con Jorge Castillo, dueño de La Salada, nunca pasó por el Concejo y el municipio no puede recibir fondos públicos sin acuerdo del HCD, que establezca cómo ingresará ese dinero, a través de qué canales”.

En los tribunales se espera por estos días la declaración de Bárbara Dorcemaine, la ex mujer de Sergio Salgado y una de las testigos más importantes, ya que la joven ex reina departamental de la Vendimia, aseguró durante la investigación del caso, que ella fue testigo de la entrega de dinero a Salgado, por parte de algunos funcionarios que supuestamente le llevaban la recaudación de la playa de estacionamiento de la feria.

“Lo que puedo decir sobre La Salada es que mientras vivimos juntos era habitual que llegaran a nuestra casa ubicada en la Ruta 50 de La Costa, Gustavo Marcial Ibarra, Guillermo Araya, Alberto Rosas o Gisela Ruggeri, con una caja negra de cartón como si fuera de zapatos, la cual contenía dinero que provenía de la recaudación de la playa de estacionamiento de La Salada”, ha declarado Dorcemaine durante la investigación y el tribunal espera para escuchar ese testimonio.

Pero hasta ahora, el tribunal parece no haber dado con el domicilio de la ex de Salgado: “No ha declarado y esperamos que se presente para poder desenmascararla. Dorcemaine miente y si no viene a los tribunales, pues tendrá que ser ubicada y traída con el auxilio de la policía”, dijo Carlos Moyano, el abogado defensor de Salgado.

Pero quien sí declaró en la última audiencia fue Alberto Rosas (Foto) que fue secretario de Gobierno de Salgado y luego, funcionario provincial. Rosas es uno de los marcados por Dorcemaine, como las personas que llevaban el dinero de La Salada hasta la casa de Salgado, pero ante el tribunal, Rosas negó cualquier participación en el asunto: “No entiendo de qué se me acusa. Nunca tuve nada que ver con La Salada, jamás llevé dinero a la casa de Salgado y me sorprendí cuando Dorcemaine me acusó”, dijo Rosas, que sostuvo ante los jueces que ha hecho reservas de recurrir a la Justicia, para denunciar a la ex de Salgado.

Este jueves no habrá audiencia y el viernes se escucharán posiblemente a los últimos testigos del debate, con la idea de que en los primeros días de la próxima semana se escuchen alegatos y luego la sentencia. No es descabellado pensar que ante una sentencia condenatoria, Sergio Salgado deba volver a la cárcel, donde ya ocupó una celda, entre abril y noviembre de 2016.

Comentarios

comentarios