Una copia del télex enviado por el general de división británico Jeremy Moore informando de la rendición argentina en la guerra de las Malvinas de 1982 será subastado por la casa Bonhams el próximo 3 de abril, al día siguiente del 30 aniversario del inicio del conflicto.

La venta de este documento histórico, cuyo precio está estimado entre 2.000 y 3.000 libras (3.150 y 4.700 dólares), se anuncia en medio de una escalada de tensión entre Londres y Buenos Aires por
este archipiélago del Atlántico Sur bajo dominación británica y cuya soberanía reclama la nación sudamericana.

Moore, comandante de las fuerzas terrestres británicas durante la guerra de Malvinas, envió este mensaje a la agencia de inteligencia encargada de las comunicaciones (GCHQ, por sus siglas en inglés) el 14 de junio de 1982, poco después de recibir la rendición del comandante de las tropas argentinas y gobernador militar de Malvinas, Mario Menéndez.

“En Puerto Stanley las 9 de la noche hora de las Islas Falkland de este 14 de junio de 1982, el general de brigada Menendes (sic) se rindió y me entregó todas las fuerzas argentinas en el este y el oeste de las Falklands” denominación británica de las Malvinas, reza el texto presentado este miércoles por la casa de subastas.

“Los preparativos están en curso a fin de reunir a los hombres para un regreso a Argentina, recoger sus armas y equipos, y marcar y asegurar sus municiones”, añade.

“Las islas Falkland están una vez más bajo el gobierno deseado por sus habitantes. Dios salve a la reina”, concluye el télex firmado “JJ Moore”.

El presidente de Bonhams, Robert Brooks, calificó este documento de “hallazgo raro de gran importancia histórica” y se declaró convencido de que despertará “interés en todo el mundo”.

La corta pero cruenta guerra de las Malvinas, que duró 74 días, dejó un saldo de 649 argentinos y 255 británicos muertos.

Al acercarse el 30 aniversario, la tensión entre los dos países se ha incrementado, especialmente tras el envío del príncipe Guillermo para una misión de seis semanas en las islas y el anuncio del próximo despliegue de un moderno destructor que llevaron a Argentina a denunciar formalmente el pasado viernes ante la ONU una nueva “militarización” del Atlántico Sur.