En los últimos días se produjeron tres sismos con epicentro en el Este mendocino pero según explicaron no hay razón para entrelazar los temblores entre sí.

El 9 de julio ya había tenido lugar un sismo realmente fuerte cerca de las diez de la mañana con una magnitud de 4,5 grados en la escala de Richter y se sintió en el Gran Mendoza.

Cuatro días más tarde, volvería a moverse el suelo en San Martín pero esta vez mucho más leve con una magnitud de 3,3 grados. Y así volvería a ocurrir el domingo 15, aunque en esta oportunidad el epicentro se ubicaría a 99 km de San Martín, en el departamento de La Paz. La magnitud de este último movimiento telúrico fue de 4,6 grados.

La proximidad de los temblores y la frecuencia preocupó a los vecinos de la zona, sin embargo, Carlos Frau, un especialista en el tema de la Universidad Tecnológica Nacional, aseguró que no se puede entrelazar a los sismos entre sí.

A pesar de que alguno de los movimientos sísmicos Frau explicó que alguno de los movimientos sísmicos puede estar relacionado con la falla geológica de Barrancas cuyo nombre proviene de esa localidad en Maipú, pero remarcó que “los mecanismos de generación de sismos son bastantes más variados y complejos como para hacer asociaciones inmediatas”.

Incluso si se observa, los temblores del 9 y 15 de julio tuvieron una profundidad de de 150 y 190 km respectivamente; mientras que el del 13 de julio cuya foco estuvo a 30 km bajo la superficie de la tierra, lo que indica un sismo del tipo denominado cortical o superficial (en la corteza terrestre).

Cabe recordar que el pasado 18 de junio, los mendocinos se despertaron sobresaltados pasadas las cinco de la madrugada por un fuerte temblor de 5,2 grados de intensidad , con epicentro ubicado a 22 kilómetros al sur-este de la capital provincial y tuvo una profundidad de 15 kilómetros en el departamento de Gral. San Martín.

En esa ocasión hubo caídas de objetos y colapsó el sistema de telefonía celular. También se registraron daños en al menos 46 viviendas de Palmira, que fue la zona más afectada. Doce casas se agrietaron y otras cuatro debieron pasar una evaluación técnica. Inclusive una mujer mayor resultó herida al caérsele parte de la mampostería sobre la pierna.

La situación preocupa teniendo en cuenta que en los últimos siete días se han registrado más de 50 sismos con epicentros en las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca. No obstante Frau recordó que se trata de una zona sísmica por lo cual se trata de una situación de esperarse.