Brasil autorizó “algunas licencias” para permitir el ingreso de manzanas procedentes de Río Negro, aunque persiste la incertidumbre de los productores frutícolas respecto a las barreras fitosanitarias impuestas por la administración de Dilma Rousseff.

Así lo informó a DyN Marcelo Loyarte, el director ejecutivo de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), con sede en la ciudad de Cipolletti, Río Negro, tras recordar que “desde el pasado 8 de mayo no había licencias de exportación de manzanas” a Brasil.

“En el día de hoy, se cumplió con la autorización de algunas licencias”, expresó Loyarte.

El directivo de CAFI aseguró: “Tengo conocimiento de entre seis y ocho licencias aprobadas” por las autoridades brasileñas que habilitarían el ingreso de camiones con manzanas argentinas para ser comercializadas en las góndolas de San Pablo y Río de Janeiro.

Por ello expresó que “hay a partir de hoy algunas licencias aprobadas en manzanas, ya que desde el pasado 8 de mayo no había licencias aprobadas” para permitir la importación de frutas, especialmente manzanas, desde la Argentina.

“Más allá de esto –reconoció Loyarte– es prematuro saber cuál es el hecho concreto, aunque es un paso adelante, y todavía quedan por resolver las trabas aplicadas a manzanas y peras, debido a que Brasil aplicó mecanismos fitosanitarios adicionales injustificados”.

El directivo de la cámara frutícola rionegrina sostuvo que por ello, “por más que se emitan licencias” para abrir la frontera de Brasil a las frutas locales, “quedan por resolver estas regulaciones”.

Los envíos de frutas argentinas a las góndolas brasileñas representan un negocio anual que trepa hasta los u$s130 millones, con principales puntos de consumo instalados en San Pablo y Río de Janeiro.

Debido a que las exportaciones de manzanas argentinas están frenadas en la frontera brasileña desde comienzos de mayo, se mantienen inmovilizados en los pasos fronterizos una larga fila de camiones que cargan hasta 20 toneladas por unidad.

Para la producción de Río Negro y Neuquén, el mercado de Brasil comprende compras anuales que rondan las 60 mil toneladas de manzanas y otras 70 mil toneladas de peras.

Más allá del temor que se instaló en el sector frutícola por las trabas brasileñas, dicho temor crece frente a la decisión de Brasil de aumentar sus compras de frutas a Chile, donde estaría obteniendo un precio más económico que en la Argentina.

El año no viene bien para los productores de manzanas y peras del Alto Valle y Neuquén, ya que debieron padecer una serie de recortes en el número de envíos que tienen habitualmente por destino Europa, producto de la crisis que enfrentan los países del Viejo Continente.

Fuente: Infobae