Pérez decidió decretar el 20% de aumento salarial para los Judiciales, luego de que este viernes a la mañana, más de 700 trabajadores se movilizaran desde el Acceso Este para protestar con bombos y los carteles de ‘Paco Deudor’ frente al Hotel Intercontinental donde se realizaba la Cumbre de Presidentes del Mercosur.

El incremento será retroactivo al 1 de mayo y ya había sido rechazado por los trabajadores en la última reunión paritaria.

La noticia se dio a conocer en la página de prensa del Gobierno de Mendoza. “En uso de sus facultades previstas en el artículo 128 de la Constitución provincial, el Gobernador decretó dar por concluida la negociación salarial del sector de los trabajadores judiciales y otorgarles un incremento salarial de 20% en la asignación de clase (básicos) a la totalidad de los agentes del Poder Judicial comprendidos de las clases 1 a la 23 y duplicar el monto correspondiente al estado judicial (código 3179), retroactivos al 1 de mayo del corriente año”, aparecía en la web del Ejecutivo

El informe publicado agregó que “también dispuso el incremento de las partidas presupuestarias necesarias para el reescalafonamiento a la clase inmediata superior de los agentes que revistan en las actuales clases 13 y 14 y el reagrupamiento de choferes”.

“Llevamos 20 paritarias sin solución”, denunció Ordóñez ayer frente al prestigioso hotel.“En diez, no llevaron propuesta; en cuatro, las ofertas fueron menores a lo anteriormente ofrecido y en tres, directamente no fueron”, reclamó.

Según el gremialista, el Gobierno se había comprometido a destinar unos 95 millones de pesos para solucionar el tema salarial en la Justicia que está de paro hace casi un mes, pero nunca se habrían presentado a la negociación.

“Esto es mala fe negocial; hasta la mafia tiene códigos”, lanzó con crudeza Ordóñez en medio de cánticos tales como “volvé Jaque” o “Va a haber quilombo si nos tiran los sueldos”.

La movilización fue una mancha que opacó el encuentro de mandatarios sudamericanos y preocupó tanto al Gobierno que fueron el ministro de Seguridad, Carlos Aranda y el jefe de la Policía, Juan Carlos Caleri en persona, los enviados a controlar la manifestación. Sin embargo, fue la Gendarmería (casi completa) la que se abroqueló custodiando la franja que separa al Intercontinental del Acceso Este.

“Vamos a garantizar el derecho a la huelga siempre que se respeten los aros de seguridad”, dijo Aranda, quien dio una visión más política del conflicto: “Una cumbre internacional es el momento justo para llamar la atención. Pero la respuesta del Gobierno es en relación al dinero que tiene la provincia”.