Marcelo Barg, ministro de Agroindustria de la provincia celebró el saldo positivo de la Cumbre del Mercusur: la liberación de licencias por parte de Brasil. Estaba frenada una operación de 4 millones de dólares.

Finalmente la noticia llegó al sector que afronta una grave crisis y que incluso en la vecina provincia de La Rioja amenazó con el cierre de establecimientos y la consecuente pérdida de empleos.

“Podemos exportar aceitunas a Brasil y esa es la noticia del día”, aseguró el funcionario.

Pero a pesar de la feliz decisión, la relación comercial entre Argentina y Brasil sigue siendo tensa. Es que los aranceles brasileños fueron una respuesta a las trabas impuestas por Guillermo Moreno. Casualmente antes de dar a conocer la liberación de licencias para los camiones de aceitunas, funcionarios del país presidido por Dilma Rousseff se mostraron felices por la liberación de obstáculos argentinos al ingreso del cerdo brasileño.

En medio del tire y afloje, Barg aprovechó la ocasión para defender al secretario de comercio interior y asegurar que el vecino país no es ningún ‘niño bueno’.

“Me parece exagerado decir que la relación con Brasil depende de Guillermo Moreno. Nuestro secretario trabaja en la defensa de nuestra producción”, dijo.

Lo cierto es que no se firmó nada y hasta ahora “están liberadas las partidas que solicitaron permisos, no es que se levantaron las licencias”, tal como lo aclaró Barg.

Aunque el objetivo es achicar el plazo a 30 días o menos, no surgió de las deliberaciones una resolución concreta para cambiar los plazos de las licencias no automáticas que otorga Brasil para el ingreso de productos mendocinos y argentinos a ese país, permisos que, para desesperación de los empresarios, suelen demorarse cerca de dos meses.