Adriana Elena Zonderman (52) fue asesinada esta mañana, por alguien que le atravesó un pedazo de hierro del 12 en el cuello. La mujer encontró tan terrible muerte mientras abría el portón de su comercio, una ferretería que vende insumos metalúrgicos, ubicada en Boulogne Sur Mer al 578, y antes de escapar, el asesino escribió sobre una puerta de chapas un mensaje mafioso, claro y contundente: “Carlos, pagá lo que debés o siguen tus hijos”.
Aunque en torno a la investigación del caso hay un fuerte hermetismo, para los investigadores del crimen, “Carlos” podría ser Carlos Zonderman, hermano de la víctima y un conocido empresario del transporte de la región. Sin embargo, el hombre aseguró a la prensa no tener idea de los motivos por los que mataron a su hermana: “No tengo idea, no tengo idea, no me cierra nada”, dijo el empresario, en medio de la siesta de hoy y frente al lugar donde se cometió el asesinato: “Es un crimen brutal, que me deja sin palabras; es triste y lamentable, esperemos que se esclarezca”. Unos minutos después tomó su auto y se marchó.

Según las primeras investigaciones, Adriana Zonderman fue atacada cerca de las 9 de la mañana y luego de que abrió el portón negro por el que se ingresa a los patios de Otto Insumos Metalúrgicos, un negocio que la mujer heredó de su padre. En ese preciso momento, el asesino se le habría avalanzado y luego de golpearla en la cara consiguió tirarla al piso, donde la atacó con un pedazo de hierro de unos 30 centímetros de largo. “Sabemos que el ataque fue temprano porque la víctima todavía tenía puestos sus guantes por el frío”, confió el comisario general Daniel Silva.
Además, se supo que el cuerpo de la mujer fue encontrado por su propia hija, luego de que esta la estuvo llamando al celular durante toda la mañana. “El cadáver está en el patio, junto a portón y prácticamente no hay signos de lucha, por lo que creemos que el ataque duró apenas unos pocos segundos”, agregó una fuente.
“La víctima tiene una estaca de hierro que le atraviesa el cuello y hay un mensaje mafioso escrito en una puerta de chapas. Es todo lo que podemos decir por ahora”, señaló el comisario Silva, aunque luego agregó: “Junto a la víctima se encontró su bolso, con dinero y algunas otras pertenencias valiosas. Eso por eso y por el mensaje encontrado que está prácticamente descartado el robo como móvil del crimen”.
Los investigadores también coinciden en que el asesino de Adriana Zonderman actuó con mucha sangre fría. Sabía a lo que venía y no perdió tiempo en otras cosas, como en robar el dinero que había en la cartera de su víctima: “Vino, golpeó a la mujer, le clavó una estaca de hierro que probablemente encontró en el mismo patio de la ferretería y luego escapó. Incluso, recordó cerrar el portón al salir, como para no levantar tempranas sospechas”, agregó la fuente.
El crimen fue descubierto pasado el mediodía, cuando la hija de la víctima, una mujer de unos 30 años, se acercó por el comercio. “Pasaron varias horas entre el momento de la muerte y el hallazgo, pero eso es algo que van a determinar los peritos”, agregó el comisario Silva desde la vereda del lugar del crimen. Adentro, más de una docena de policías buscaban pistas y huellas para uno de los crímenes mafiosos más tremendos de la zona Este