Es una de las atracciones más visitadas de los Países Bajos y una vez que se llega allí uno entiende por qué. El jardín de Keukenhof es una postal que cobró vida. Considerado el parque de flores más grande del mundo, en sus 32 hectáreas se pueden encontrar siete millones de tulipanes, narcisos, orquídeas y jacintos. Un plan imperdible para aquellos que visiten Ámsterdam y tengan un par de horas libres para perderse en este paraíso.

Ubicado en Lisse, a 40 kilómetros de la capital holandesa, sólo está abierto durante ocho semanas en el año: desde el 22 de marzo hasta el 13 de mayo. La entrada cuesta 17 euros y se puede combinar con el traslado de un micro ida/vuelta por 25 euros. Si alquilaste un auto y estás canchero con la ruta, ofrecen también una playa de estacionamiento privada.

Una de las características que lo definen es su gran variedad de especies: sólo de tulipanes se exponen más de 700 tipos. La mejor época para disfrutarlos en su esplendor es apenas abre el jardín, porque las últimas semanas los bulbos empiezan a perder brillo y muchas de las flores empiezan a marchitarse.

Dentro del predio, se pueden tomar fotografías en todos los espacios -también dentro de los invernaderos- y hasta subirse a un típico molino holandés, que permite tener una vista panorámica de todo el lugar. Aunque el patio de comidas no es muy amplio, hay varios puestos de helados, cerveza artesanal y se pueden comprar platos al paso, como papas fritas o panchos. La entrada de alimentos no está prohibida, así que si organizaste esta escapada con tiempo podés llevarte algo en la mochila y armarte un picnic.

Como toda atracción turística, antes de irte vas a poder pasar por un local de regalos y souvenirs. Si estás interesado en comprar bulbos para plantar en tu casa, los precios son altísimos. Si estás parando en Ámsterdam, es preferible conseguirlos en los mercados de la ciudad, como el Bloemenmarkt, a un valor menor.

Keukenhof está abierto desde las ocho de la mañana hasta las 19.30 hs. Aunque sobre gustos no hay nada escrito, la visita promedio dura entre tres y cuatro horas. Con ese tiempo, una persona puede recorrerlo por completo. Otra de las recomendaciones es comprar la entrada por anticipado por Internet o en los puestos de turismo de Ámsterdam -lo mismo si querés tener el combo con el transporte- para evitar demoras en la boletería.

Comentarios

comentarios