Muchos pilotos y aficionados se quejaban hace años de que el Dakar había perdido la esencia y la dureza de África. Sostenían que el raid más duro del mundo cada vez se parecía más a un rally de tierra, con pistas bien marcadas y propicias para la legión de pilotos recién llegados del Mundial de rallies. Añoraban la arena, las dunas y la conducción fuera de pista.

Pues este año ya tienen todo lo que querían, un recorrido mucho más técnico, con siete etapas cien por cien de arena y dunas, muchas limitaciones en el uso del GPS y de cualquier cartografía que les facilite la navegación. Pero esto tiene consecuencias. Transcurridas las cuatro primeras etapas, con apenas 720 kilómetros de especial disputados, ya se han retirado 50 de los 335 vehículos, entre ellos algunos de los favoritos.

Si el pasado domingo abandonó Menzies tras dar varias vueltas de campana, al día siguiente le tocó el turno a Nani Roma, ambos de Mini, en la etapa de ayer dijo adiós Sam Sunderland, ganador del Dakar 2017 en motos. Además, Nasser Al-Attiyah se dejó casi una hora en las dunas y Despres llegó a meta tras recibir asistencia al amanecer, poco antes de la salida de la quinta etapa. Cyril chocó con una roca. “Es una zona ridícula para que te pase esto”, admitió.

Sunderland tuvo que ser evacuado a un hospital de Lima tras dar un salto con su KTM que le provocó fuertes dolores lumbares. Se paró porque había perdido sensibilidad en los pies. El qatarí pinchó dos veces y encalló en una duna. Se supone que es el mayor experto en ellas de todo el rally. Se coloca a casi una hora de Peterhansel. “Ha sido un día muy malo. Hemos comenzado con dos pinchazos y después hemos tenido que aminorar la marcha porque no nos quedaban ruedas de repuesto. Más adelante nos hemos quedado bloqueados en un socavón durante unos minutos y en otro durante otra veintena de minutos”, explicó el de Toyota, que ha dado una de cal y otra de arena desde que arrancó la carrera el pasado sábado. De Villiers tuvo tres pinchazos y también se atascó en una duna. Como Ten Brike, “Ha sido un día de mierda para Toyota”, soltó éste.

Loeb, casi sin querer

Loeb se hizo con su primera etapa del año por delante de Sainz y Peterhansel. El español tuvo un buen día y acabó segundo, a un minuto y medio de Seb, que tendrá que abrir pista este miércoles. “No quería ganar debido a mañana, pero si seguía perdiendo etapas no iba a ganar tiempo. Así que le he pisado al acelerador. Hemos visto a Cyril parado, lo cual nos ha desestabilizado un poco, y después a Nasser también encajado en las dunas, pero nosotros hemos seguido a lo nuestro”, relató Loeb.

En motos, el triunfador del día fue Van Beveren (Yamaha), nuevo líder. Joan Barreda volvió a perder 10 minutos, pero sigue a 22 minutos de la cabeza. El castellonense volvió a cometer un error de navegación.

Los pronósticos del director de la prueba Marc Coma

El pronóstico de Marc Coma, director deportivo del Dakar, se está cumpliendo. “El que no se haya preparado específicamente en arena lo pagará”, dijo. Y se defiende de las críticas por la excesiva dureza del recorrido: “Nunca puedes hacerlo al gusto de todo el mundo. Yo tengo muy clara cuál es mi idea de Dakar, cómo tiene que ser el perfil y los valores que tiene que tener”.

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