Las redes WiFi abiertas muchas veces son vistas como una especie de oasis digital por los viajeros o cualquiera que necesite con urgencia una conexión a Internet.

Sin embargo, la realidad es que nunca sabemos qué hay detrás de la infraestructura de una red WiFi, que son fáciles de intervenir y vunerar, por lo que nuestra seguridad corre peligro.

Por otra parte, las redes móviles que proveen las compañías de celulares no son 100% seguras, pero las conexiones 3G o 4G son ciertamente más seguras que una red WiFi.

Para empezar, todos los datos que se comunican a través de redes 4G están cifrados, a diferencia del WiFi donde una conexión a una web HTTP no está cifrada. Cualquier dato que no esté cifrado será accesible por un atacante, mientras que, si nos identificamos en una web HTTPS, nuestros datos estarán a salvo, detalla ADSLZone.

Las redes WiFi abiertas pueden ser inseguras por varios motivos. En primer lugar, porque puede haber atacantes espiando en la red todo el tráfico que pasa por ella.

En segundo lugar, una situación aún peor podría darse cuando una red sea en realidad un punto de acceso creado directamente por el atacante, pudiendo mostrarte páginas web falsas para robar los datos que introduzcas, como tu cuenta de Google o tus datos bancarios. Incluso aunque la red esté protegida por WPA2, si un atacante está conectado a ella, podrá acceder a nuestros datos.

En las redes 4G es posible realizar ataques MITM (man-in-the-middle), pudiendo escuchar las transmisiones. Sin embargo, si esas transmisiones están cifradas, el atacante no podrá hacer mucho más con esos datos. Además, realizar este proceso requiere un equipamiento caro y complejo de configurar, siendo mucho menos probable que el hecho de que alguien esté en un hotel o en una cafetería con herramientas de software gratuitas y un portátil.

Una red WiFi se transmite a varios dispositivos a la vez y cualquiera puede conectarse. Sin embargo, una conexión móvil a través de 4G es una comunicación directa entre ti y la red de tu operador a través de las antenas.

Por ello, es necesario utilizar dispositivos como un IMSI catcher para crear una red falsa que haga de intermediario entre el móvil del usuario y la antena real del operador. Sin embargo, estos dispositivos no tienen tanto alcance como una antena de operador, y si estás en medio de la nada y realizas una conexión móvil, es casi imposible que haya nadie entre medias para interceptarla.

En el caso de que no haya más opción que conectarse a una red WiFi abierta, lo más recomendable es utilizar una VPN (red privada virtual). Gracias a ello, todos los datos que lleguen a las webs estarán cifrados, explica ADSL Zone.

Además, las VPN funcionan incluso en el móvil, por lo que cuando te conectes a una red 4G puedes tener una capa extra de seguridad.

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