Era conocida como el “huerto” de Damasco por sus tierras agrícolas que producían verduras y frutas, como damascos. Sin embargo, Guta Oriental, el último bastión rebelde cerca de la capital siria, está sometida al asedio y a los bombardeos diarios, que esta semana han dejado más de 400 civiles fallecidos.

Ante el recrudecimiento del conflicto en la ciudad, el Consejo de Seguridad de la ONU votará este viernes un proyecto de resolución para establecer una tregua de 30 días que permita el acceso a Guta Oriental. La aprobación de dicha resolución depende en gran parte de Rusia, aliado inquebrantable del Gobierno sirio y que este jueves ya dio a conocer que no estaba convencido de aprobar la iniciativa.

Asedio y bombardeos

Tras el estallido de la guerra en Siria en 2011 y la formación del Ejército Sirio Libre (ESL, o ASL por sus siglas en inglés) – opositores al régimen de Bashar al-Assad armados – Guta Oriental se convirtió en un enclave de los rebeldes. Este antiguo “pulmón verde” pasó a ser blanco regular de bombardeos aéreos y de disparos de artillería. Los ataques alcanzan mercados, colegios y hospitales, causando numerosas víctimas civiles.

En 2013, las tropas de Al-Assad lograron cercar por completo la zona. En represalia, los rebeldes emprendieron ataques contra Damasco. Hoy, los 400 mil personas que aún viven en Guta Oriental se encuentran sitiadas. Aunque en 2017, esta región fue denominada como una de las zonas de supuesta distensión, creada en virtud de un acuerdo entre Rusia e Irán –principales apoyos del régimen- y Turquía –que respalda a la oposición, nada cambió.

Estos sectores debían, teóricamente, provocar una disminución de los combates, pero los bombardeos continuaron casi a diario. Todo empeoró a comienzos de febrero de este año. El Ejército de Al-Assad lanzó una nueva ofensiva aérea que dejó devastada la región.

En los últimos cinco días, los bombardeos han causado alrededor de 436 civiles fallecidos en las ciudades de la zona como Duma y Zamalka. “Los disparos no cesaron. Unos 200 cohetes cayeron solamente en Duma”, indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). “El régimen pretende atacar grupos armados pero en realidad sólo apunta contra los civiles”, declaró Ahmed Abdelghani, un médico que trabaja en los hospitales de Hamuriyé y Arbin, ambos bombardeados.

“Esto es un hospital civil, ¿por qué nos ataca el régimen?”, enfatizó. Entre las víctimas fatales contabilizadas en el ataque, considerado uno de los peores de la guerra, 99 corresponderían a menores de edad.

Además 2.116 personas habrían resultado heridas, de acuerdo al balance del OSDH. Durante el mismo período, 15 personas murieron en Damasco, víctimas de los cohetes disparados por los rebeldes y otros por yihadistas, desde Guta Oriental.

Ataques químicos

Pero los bombardeos aéreos no son lo único que han debido enfrentar los residentes de la región. El 13 de enero hubo un ataque en la periferia de Duma, según el OSDH, que da cuenta de “siete casos de asfixia”. Nueve días más tarde, la ONG registró 21 casos más en la misma ciudad. Habitantes y fuentes médicas hablan de un ataque con cloro. Las sospechas fueron respaldadas por la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, quien aseveró que había “pruebas evidentes” para confirmar que se había utilizado cloro en los ataques en Guta Oriental.

No es la primera vez que se acusa al régimen de utilizar sustancias químicas. En agosto de 2013 el Ejército de Bashar al-Assad fue denunciado por haber realizado un bombardeo con gas sarín en Guta oriental y en Muadamiya al Sham, otro bastión rebelde también cerca de Damasco donde, según Estados Unidos, murieron 1.429 personas, entre ellas 426 niños.

No hay alimentos

Debido a los bombardeos, la región agrícola, que antes era productora de múltiples alimentos, es el hoy escenario de una grave crisis humanitaria. El asedio disparó los precios y provocó una enorme escasez de alimentos que ha desencadenado en la peor crisis de desnutrición desde el comienzo de la guerra: Unicef denunció que, de acuerdo a un estudio llevado a cabo en noviembre en 27 localidades de Guta Oriental, el 11,9% de los niños de menos de cinco años poseen desnutrición severa.

En noviembre de 2016, el jefe de las operaciones humanitarias de la ONU lamentó el uso de la “táctica cruel” del asedio, “en particular por parte del Gobierno sirio” – que recurrió a ella en otros bastiones rebeldes como Homs en 2012 o Alepo en 2016- para forzarlos a deponer las armas y a los civiles a someterse o a huir. Un año después, el organismo internacional condenó la “intencionada privación de comida a los civiles” como táctica de guerra.

Ante esta crítica situación, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) exigió esta semana un acceso a Guta Oriental para socorrer a los heridos que mueren debido a la falta de asistencia inmediata, comida y de medicamentos. Por su parte, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, llamó a la comunidad internacional a “terminar con esa monstruosa campaña de aniquilación”.

Se estima que alrededor de las 13:00 horas de Chile de hoy, el Consejo de Seguridad lleve a cabo la votación sobre una eventual tregua. De cara a ello, la Canciller alemana, Angela Merkel, llamó este jueves a cesar la “masacre” en Siria y horas antes el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió suspender los ataques inmediatamente en el enclave rebelde que ha terminado por convertirse en un “infierno”.

Por su parte, Rusia volvió a defender a su aliado sirio. “Los responsables de la situación en Guta Oriental son los que apoyan a los terroristas que todavía están ahí. Y como se sabe, ni Rusia, ni Siria, ni Irán forman parte de esos países”, declaró el Kremlin. Habrá que esperar el resultado, que de aprobar la tregua, podría dar un respiro a la región.

Comentarios

comentarios