La procuradora Alejandra Gils Carbó sigue en la mira y esta vez por posibles desmanejos irregulares de millonarios fondos públicos destinados al alquiler de un edificio de 8 pisos que se usaría para que funcionen nuevas fiscalías, cosa que no sucedió.

El Estado pagó por ese alquiler 6.580.000 pesos, por el lapso entre julio del 2015 y enero del 2016. Pero nadie trabajó allí, jamás. La Procuración pagó un alquiler millonario, financiado con fondos públicos, que no se usó para nada.

Según la carpeta “A 9005/2015“, la procuradora avaló la renta de una propiedad ubicada en Corrientes 1615. A la “renta fantasma” autorizada por Gils Carbó, se le sumó a esta trama otra resolución enigmática. Sin que nadie de la Procuración usase al edificio de Corrientes 1615, se resolvió que se comprarían los muebles que había en esas oficinas, que costaron 203.000 pesos.

El presidente de Racing, Víctor Blanco, es el propietario de Corrientes 1615, mediante una de sus sociedades comerciales llamada VBR Group. El empresario ratificó que cobró por el alquiler por su edificio, contó que nadie usó, y confirmó que la misma Procuración le compró los muebles.

La Procuración no sólo pagó un alquiler de 940 mil pesos mensuales por un edifico que nadie usó. Además ofreció abonarle alquileres por adelantado a Blanco. Así quedó asentado en una “addenda” al contrato. Ese adelanto de rentas correspondía a los primeros meses del 2017 iba a tener un costo de 3.574.511 pesos.

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