Iván Duque, quien propuso en su discurso de posesión un pacto por el futuro del país respetando la legalidad, llega al cargo como representante del uribismo tras 8 años (dos periodos) de Juan Manuel Santos, el mandatario que firmó un acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC, ya desmovilizada y convertida en partido político.

Lo más sorprendente del discurso de Duque fue que no cerró la puerta a los diálogos con el ELN, actualmente estancados, y dijo que evaluará el proceso.

Duque llega con mayorías parlamentarias pero con una oposición -encabezada por su rival en las elecciones, Gustavo Petro- fortalecida por un histórico de votos para la izquierda y grupos políticos dispuestos a defender el acuerdo de paz, del que Duque pretende hacer modificaciones.

El cambio de poder tuvo lugar en la Plaza de Bolívar en la capital del país. Asistieron varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos Enrique Peña Nieto, de México; Lenín Moreno, de Ecuador; Juan Carlos Varela; de Panamá; Carlos Alvarado, de Costa Rica; y Juan Orlando Hernández, de Honduras, quienes llegaron al país este lunes.

Duque, de 42 años, llega al poder como el presidente más joven de Colombia en la historia moderna. Fue elegido por más de 10 millones de votos y derrotó a su oponente político Gustavo Petro en la segunda vuelta presidencial.

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