Con la firme intención de incentivar la actividad aérea, generar un mayor movimiento económico para la provincia, ahorrar tiempo en las conexiones de vuelos actuales y aprovechar mejor la ubicación geográfica de Mendoza en ese entramado de rutas para aumentar el valor agregado que representa, entre otros beneficios directos, el diputado nacional Guillermo Carmona (FPV-PJ; Mendoza) presentó en el Congreso de la Nación un proyecto de ley destinado a crear, “en el ámbito del Ministerio de Transporte de la Nación, el programa Mendoza Hub del Oeste Argentino”.

Para implementar esta iniciativa, la futura norma facultaría a ese ministerio a “llevar adelante las acciones necesarias para desarrollar un centro de conexión aérea de carga y pasajeros en el aeropuerto de Mendoza, con el objetivo de desarrollar la actividad aeronáutica en el Oeste del país para destinos tanto nacionales como regionales”.

La propuesta considera en sus fundamentos que el aeropuerto internacional El Plumerillo “se encuentra en uno de los corredores más activos de Sudamérica y que sin embargo no se aprovecha su potencial” ante la necesidad de “utilizar todas las ventajas a nuestro alcance” para disputar “un mercado cada vez más competitivo” debido al crecimiento de Austral Líneas Aéreas, perteneciente al grupo Aerolíneas Argentinas.

Es por eso que desde mayo del 2017 cuenta con el apoyo expreso de la Federación Económica de Mendoza (FEM), entidad que vislumbra que “la provincia no está pasando por una buena situación en general” y estima que “esta iniciativa puede ser una excelente oportunidad para agregarle valor a una economía que necesita diversificarse en forma urgente”.

Beneficios directos

En la práctica, el proyecto de ley del legislador justicialista busca que “el aeropuerto de Mendoza sea centro de conexión del Oeste argentino a través, inicialmente, de un vuelo Santiago-Mendoza-San Pablo”, ya que esto “no solo permitiría ingresar en una ruta altamente competitiva, sino que también les ofrecería a los pasajeros que inicien recorrido en el país trasandino la posibilidad de conectar sin pasar por Buenos Aires y hacer escala en Mendoza a destinos como Salta, Córdoba, Rosario y Neuquén, permitiendo paulatinamente generar vuelos a Bariloche, Calafate, Tucumán, Lima o Montevideo”.

“En el caso de los vuelos originados en el Brasil –profundizan los argumentos–, los pasajeros, además de la opción de Santiago, tendrían la oportunidad de conectar hacia el Sur con Neuquén y potencialmente con otros destinos de la Patagonia, fundamentalmente en el flujo de pasajeros de invierno, para la temporada de esquí, y de verano”.

“Todas las conexiones planteadas implican un ahorro de tiempo notable en cuanto a las conexiones de las opciones que existen en la realidad –prosigue la fundamentación–. Ya existen compañías que, además, desde Mendoza conectan a esta provincia con las ciudades de San Pablo (Brasil) y Lima (Perú). Lo que impulsamos permite aprovechar a la ubicación geográfica de Mendoza como un valor agregado de la línea de bandera”.

Entre el resto de los beneficios en los cuales redundará la idea del diputado nacional Guillermo Carmona se apunta que “permitiría ofrecer una cantidad diferenciada de asientos, mitigando así las inversiones, ya que la empresa cuenta con los equipos necesarios para enfrentar rutas de media densidad y distancia (Embraer E-190) y, en caso de requerir mayor densidad, también cuenta con el equipamiento necesario (Boeing 737)”.

“Ambas opciones ofrecen distinta capacidad de carga –distingue la investigación que precede al proyecto–, lo cual generará una nueva oferta para los exportadores de la región y que es de fundamental importancia a la hora de que una ruta sea rentable en la medida que también pueda generar ingresos por esta opción, además de la de los pasajeros”.

En vista del panorama actual, la iniciativa reafirma que “el desarrollo del mercado aéreo regional es fundamental para alivianar al paso internacional terrestre más importante entre Argentina y Chile en términos del traslado de personas y carga”.

Contexto actual

El contexto en el cual fue desarrollado el proyecto de ley del diputado mendocino contempla que Austral Líneas Aéreas/Aerolíneas Argentinas –a partir de la estatización del 2008– fue incorporando rutas y corredores que unen diferentes ciudades del país sin conectar vuelos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Simultáneamente, la empresa de bandera modernizó su flota de aviones reduciendo la cantidad de diferentes modelos y eligiendo una opción para Austral (Embraer E-190) y dos para Aerolíneas Argentinas (Boeing 737, para cabotaje y regionales, y Airbus 340/330, para larga distancia). Esta acción fue sumada a las inversiones en hangares, talleres y simuladores para permitirle incrementar rutas y pasajeros constantemente.

En el caso de Mendoza, fue posible establecer vuelos directos –además de hacia Buenos Aires– a Salta, Neuquén, Córdoba y Rosario (Santa Fe), así como llegar con una escala a Iguazú (Misiones), Jujuy y Comodoro Rivadavia (Chubut), y hacer viajes hacia Mar del Plata (Buenos Aires) y Florianópolis (Brasil) durante la última temporada de verano. Además, en el 2016, el aeropuerto El Plumerillo tuvo una reforma de su pista, y una mejora en su sistema de iluminación y las salas de espera y embarque.

Atendiendo a las estadísticas, según la Junta Aeronáutica Civil del Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones de Chile, en el 2015 volaron 1.186.444 personas entre las ciudades de Santiago de Chile y San Pablo (cantidad solo superada por el par de ciudades Santiago y Buenos Aires con 1.400.000 personas), y 300.000 pasajeros entre Santiago de Chile y Río de Janeiro (Brasil).

De esta manera, la opción de que el aeropuerto local sea un centro de conexión del Oeste argentino a través –inicialmente– de un vuelo Santiago-Mendoza-San Pablo no solo permitiría ingresar en una ruta altamente competitiva, sino también obviar a Buenos Aires como vínculo al hacer escala en Mendoza para dirigirse hacia el Norte, el Centro, el Este y el Sur del país, e incluso generar vuelos hacia Lima o Montevideo (Uruguay).

En este sentido, el inicio de esta ruta podría derivar en la ampliación de otras desde Mendoza hacia Río de Janeiro, Porto Alegre (Brasil), Asunción (Paraguay) o Montevideo, no solo como destinos de turismo o negocios.

Otro de los aspectos que tiene en cuenta la creación del programa Mendoza Hub del Oeste Argentino es la suspensión del proyecto del corredor ferroviario bioceánico, que preveía reducir la presión del transporte de cargas entre Cuyo y las regiones Cuarta y Quinta de Chile, ya que el cruce de la Cordillera de los Andes por la ruta internacional del paso Cristo Redentor sigue estando sometido a interrupciones derivadas de las inclemencias climáticas.

Esto se traduce en reiterados cierres durante todo el año –con un importante saldo negativo tanto en vidas humanas como en el ámbito económico– a causa de las recurrentes vulnerabilidades naturales (intensas nevadas, derrumbes de piedras, aludes de barro, desprendimientos de hielo y congelamiento de la ruta, entre otras) y antrópicas (accidentes e incidentes viales de cualquier tipo), cuyas consecuencias superan las voluntades y las acciones de mitigación de Argentina y Chile.

A la vista de todos los aspectos analizados, la iniciativa del diputado Guillermo Carmona sobresale como una alternativa viable para fomentar el desarrollo mendocino en diversas áreas que son pilares de la economía, como la producción, el turismo y el comercio, y a la vez evitar que se sigan atrasando o incluso perdiendo oportunidades de negocios al no contarse con una instancia operativa y ciento por ciento funcional que allane inconvenientes que datan del siglo pasado.

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