El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a España a pagar 50.000 euros (más de 37 millones de pesos) de indemnización a dos miembros de ETA que atentaron en la terminal T4 del aeropuerto de Madrid en 2006.

Estrasburgo acogió los alegatos de Igor Portu y Mattin Sarasola, que se encuentran en prisión cumpliendo condena por el atentado en el que murieron dos personas, a causa de los malos tratos que sufrieron durante su arresto y detención incomunicada.

El fallo señala que España vulneró la prohibición de tratos inhumanos o degradantes en su aspecto material (el maltrato en sí) y procesal por no investigar los hechos, tal como estipula el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Los dos terroristas del grupo armado vasco denunciaron que durante su detención en enero de 2008 por parte de la unidad antiterrorista de la Guardia Civil fueron pateados y golpeados, y que también hubo maltratos posteriormente durante su incomunicación.

Ambos tuvieron que ser tratados a un hospital a causa de las lesiones sufridas. Por este caso, la Audiencia Provincial de Guipúzcoa condenó a los cuatro agentes implicados, aunque posteriormente, el Tribunal Supremo anuló los cargos.

Según el relato de los miembros de ETA, tras ser arrestados son introducidos en dos vehículos diferentes y, camino al cuartel, la Guardia Civil se desvió hacia una pista forestal donde los agentes los sometieron a vejaciones, amenazas y palizas.

Los uniformados negaron todo y dijeron que las lesiones de los demandantes se produjeron durante un intento de huida. Cuatro de los siete jueces de la Sala Tercera del tribunal votaron a favor de que el Estado indemnice por daños morales a los dos demandantes con 30.000 y 20.000 euros, respectivamente.

El Tribunal de Estrasburgo se mostró convencido de que las lesiones se produjeron mientras ambos “estaban en manos de la Guardia Civil” y señala que España no ha aportado otro tipo de explicación sobre su existencia.

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