En octubre pasado se aprobó en Mendoza el nuevo Código Contravencional. En este contexto ya fueron multados 16 padres debido a que sus hijos se encontraban en estado de ebriedad en fiestas clandestinas.

Al respecto Mauricio Pinti, titular de la Subdirección de Diversión Nocturna, detalló que se trata de una problemática recurrente que antes no era visibilizada. “Cuando los detectamos en algún lugar donde no tienen permitido el ingreso, les pedimos los datos y contactamos a los padres. En general, presentan cierto nivel de alcoholismo que se nota a simple vista”, explicó.

Desde la implementación del Código los adultos deben responder los actos de los menores, y pueden ser condenados a días de arresto o multas, según lo determine un magistrado. “Los padres tienen que rendir cuentas ante ellos, nosotros elaboramos el informe, pero el caso lo resuelve la Justicia”, agregó Pinti.

En el artículo 96 de la ley se establece que aquellos padres que suministren o permitan que sus hijos consuman alcohol podrán recibir una sentencia de 15 a 60 días de arresto, trabajo comunitario, o multas que van de los $14.250 a los 57 mil pesos.

Antes la falta se contemplaba cuando se producía una falta de cuidado o custodia, aunque todos los padres en ese momento se excusaban diciendo que no sabían que sus hijos se encontraran allí. “Era difícil sancionar con ese gris en la ley. Ahora se presume que si el chico está ahí, es una falta de cuidado”, mencionó Pinti.

“En muchos casos los chicos no llevan una identificación tampoco. Ahí tomamos los datos biométricos y con eso localizamos a los padres”, explicó luego.

Cabe destacar que los organizadores de las fiestas donde se encuentran a los menores también son sancionados: “Si es una fiesta nómada se toma el nombre del titular del lugar o del encargado del festejo para sancionarlo”.

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