La estación de observación espacial que construyó China en Neuquén nuevamente generó una controversia en Estados Unidos. La base, que proporcionó un apoyo importante en el reciente aterrizaje chino en el lado oculto de la Luna, quedó otra vez en el centro de las miradas luego de una declaración pública de uno de los más altos jefes militares de Washington. En 2015, Xi Jinping y Cristina Kirchner habían firmado un documento sobre su uso.

Según informó el diario Clarín, en una exposición ante el Congreso de su país, el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, almirante Craig S. Faller, expresó su “preocupación” por la base china en Bajada del Agrio al considerar que desde allí se “podrían estar violando los términos del acuerdo” que Beijing suscribió con la Argentina.

“Beijing podría estar violando los términos de su acuerdo con Argentina de que conducirá (en la base lunar) actividades civiles y podría tener la capacidad para monitorear potencialmente apuntar a objetivos de los Estados Unidos, sus aliados y socios en actividades espaciales”, advirtió el alto rango del Comando Sur.

En ese documento, promovido por las gestiones de Xi Jinping y Cristina Kirchner, figura que la estación tendrá “sólo usos civiles”. Pero Faller dio un paso más y dijo que la base puede servir para “monitorear blancos estadounidenses”.

“La presencia china y sus actividades en la instalación de observación del espacio profundo en la Argentina son también preocupantes”, comenzó Faller en su exposición.

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